Medicación: cómo darla sin errores cuando no lo haces habitualmente
Cómo organizar las pastillas, qué hacer si se olvida una dosis y qué no debes hacer nunca sin consultar al personal sanitario o a la farmacia.
Escrito por Adri Amado
Revisado el
Muchas personas mayores toman cinco, ocho o más medicamentos al día. Para quien cuida de forma puntual, la medicación es la tarea que más respeto da, y con razón: un error de dosis o de hora puede tener consecuencias. La buena noticia es que con un poco de orden el riesgo baja mucho.
Ten una hoja de medicación actualizada
Es la herramienta más importante. Debe recoger, para cada medicamento:
- El nombre tal como aparece en la caja.
- Para qué sirve, explicado con tus palabras: «para la tensión», «para el azúcar».
- La dosis: cuántas pastillas, gotas o unidades.
- La hora o el momento del día: en ayunas, con el desayuno, antes de dormir.
- Si hay alguna indicación especial: con mucha agua, sin partir, separado de otro medicamento.
Puedes pedir en el centro de salud una copia impresa del plan de tratamiento. Compárala con las cajas que hay en casa: si algo no coincide, pregunta antes de dar nada.
Usa un pastillero semanal
Un pastillero con compartimentos por día y por toma reduce muchísimo los olvidos y las dosis repetidas. Prepáralo una vez a la semana, con calma, con la hoja de medicación delante y sin interrupciones. Si es la primera vez, pide a la persona que cuida habitualmente que lo prepare contigo, o a la farmacia que te ayude.
Algunas farmacias ofrecen la preparación de sistemas personalizados de dosificación: pregunta en la tuya.
Lo que nunca debes hacer sin consultar
- No cambies la dosis ni dejes un medicamento porque parezca que ya no hace falta.
- No dobles la dosis para compensar una toma olvidada.
- No partas ni tritures pastillas sin preguntar: algunas están hechas para liberarse poco a poco y triturarlas puede ser peligroso. Si a la persona le cuesta tragar, consulta en la farmacia; muchas veces existe otra presentación, como jarabe o comprimidos que se disuelven.
- No añadas medicamentos sin receta, plantas medicinales ni suplementos sin preguntar. Incluso un analgésico común puede interactuar con el tratamiento habitual.
Si se olvida una dosis
Mira primero el prospecto: suele tener un apartado que explica qué hacer si se olvida una toma. Si no lo tienes claro, llama a la farmacia o al centro de salud. Como regla general, nunca des dos dosis juntas sin que te lo indique un profesional.
Si se toma una dosis de más o un medicamento equivocado
Mantén la calma y ten a mano la caja del medicamento. Llama al Servicio de Información Toxicológica, que atiende las 24 horas en el 91 562 04 20, o al 112 si la persona está adormilada, confusa, le cuesta respirar o se encuentra mal.
Vigila cómo se encuentra
Cuando cambia la medicación, o tras un ingreso hospitalario, pueden aparecer efectos que antes no estaban: mareo al levantarse, somnolencia, confusión, estreñimiento o falta de apetito. Apúntalos y coméntalos con su médica o médico de familia. En las personas mayores, los mareos por medicación son una causa frecuente de caídas.
Guarda bien los medicamentos
- En un lugar seco, sin calor y fuera del alcance de niños.
- En su caja original, con el prospecto.
- Los que necesitan frío, en la nevera y no en la puerta.
- Los caducados o que ya no se usan, al punto SIGRE de cualquier farmacia, nunca a la basura.
Receta electrónica
Si la persona tiene receta electrónica, puedes recoger su medicación en la farmacia con su tarjeta sanitaria. Antes de que se acabe un medicamento, comprueba que queda tratamiento disponible; si no, pide cita en el centro de salud con antelación.