Prevenir caídas en casa: revisión habitación por habitación
Cambios sencillos en el suelo, la luz, el baño y el dormitorio para reducir el riesgo de caídas, y qué hacer si la persona se cae.
Escrito por Adri Amado
Revisado el
Las caídas son uno de los accidentes más frecuentes en las personas mayores y una de las principales causas de pérdida de autonomía. La mayoría ocurren en casa, en situaciones cotidianas: al levantarse de la cama por la noche, al salir de la ducha o al tropezar con una alfombra.
No hace falta una reforma. Casi todo lo que sigue se puede hacer en una tarde.
En toda la casa
- Despeja los pasillos: cables, cajas, revistas o zapatos en el suelo son trampas.
- Retira las alfombras pequeñas o fíjalas con cinta adhesiva antideslizante por debajo.
- Mejora la luz: bombillas potentes en pasillos y escaleras, e interruptores fáciles de encontrar.
- Deja luces nocturnas en el camino del dormitorio al baño. Las que se encienden con el movimiento son muy útiles.
- Coloca a mano lo que se usa a diario, para que no haya que subirse a una silla ni agacharse mucho.
- Revisa las escaleras: pasamanos firme, y si es posible, a los dos lados.
En el baño
Es la estancia con más riesgo, por el agua y por los movimientos de sentarse y levantarse.
- Alfombrilla antideslizante dentro y fuera de la ducha o la bañera.
- Barras de apoyo junto al inodoro y en la ducha. Los toalleros no sirven para agarrarse: no aguantan el peso.
- Una silla o un taburete de ducha, si le cuesta estar de pie.
- Un alza para el inodoro si le cuesta levantarse.
- La puerta, mejor sin pestillo o con uno que se pueda abrir desde fuera.
En el dormitorio
- La cama, a una altura que permita apoyar los pies en el suelo al sentarse en el borde.
- Una lámpara o un interruptor al alcance de la mano desde la cama.
- El teléfono, también al alcance.
- Si se levanta por la noche para orinar, valora con su médica o médico de familia el uso de una cuña, una botella o un inodoro portátil junto a la cama.
En la cocina
- Lo más usado, entre la altura de la cintura y la de los hombros.
- Limpia enseguida cualquier líquido derramado.
- Evita fregar el suelo cuando la persona está caminando por la casa.
Calzado y ropa
- Zapatillas cerradas por detrás, con suela antideslizante y bien sujetas. Las chanclas y las zapatillas abiertas favorecen los tropiezos.
- Pantalones y batas que no arrastren por el suelo.
- Nada de caminar descalzo ni con calcetines sobre suelos lisos.
Levantarse sin prisa
Muchas caídas ocurren al ponerse de pie de golpe, porque la tensión baja y aparece un mareo. Anímale a hacerlo en tres pasos: sentarse en el borde de la cama, esperar unos segundos y levantarse despacio apoyándose en algo firme.
Si nota mareos con frecuencia, coméntalo en el centro de salud: a veces se deben a la medicación y tienen solución.
Si usa bastón o andador
Comprueba que tiene la altura adecuada y que los tacos de goma no están gastados. Si no sabes cómo ajustarlo, pregunta en la ortopedia o al personal de fisioterapia o enfermería del centro de salud.
Si se cae
- No intentes levantarle enseguida. Primero, tranquilízale y pregúntale cómo está.
- Comprueba si le duele algo, sobre todo la cadera, la cabeza o una muñeca, y si puede mover brazos y piernas.
- Si hay dolor intenso, no puede moverse, se ha golpeado la cabeza o está confuso, llama al 112 y no le muevas. Abrígale mientras llega la ayuda.
- Si está bien y puede colaborar, ayúdale a levantarse poco a poco: primero de lado, luego a gatas, y apoyándose en una silla firme.
- Cuéntalo siempre a quien cuida habitualmente y en el centro de salud, aunque no haya consecuencias. Una caída puede ser el primer aviso de un problema de salud.
Si toma anticoagulantes y se golpea la cabeza, consulta siempre con un servicio sanitario aunque parezca que está bien.
Teleasistencia
Si la persona pasa ratos sola, un servicio de teleasistencia permite pedir ayuda pulsando un botón que lleva en la muñeca o colgado del cuello. Muchos ayuntamientos y comunidades autónomas lo ofrecen a través de los servicios sociales; pregunta en el tuyo.