Los primeros días en casa después de un alta hospitalaria
Qué revisar en el informe de alta, cómo organizar la medicación nueva y a quién pedir ayuda cuando una persona mayor vuelve del hospital.
Escrito por Adri Amado
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Volver a casa después de un ingreso es una buena noticia, pero los primeros días suelen ser delicados. La persona puede estar más débil, más desorientada o con tratamientos nuevos. Y la familia, muchas veces, se encuentra con la situación de un día para otro.
Antes de salir del hospital
Si puedes estar presente en el momento del alta, aprovecha para preguntar:
- ¿Qué medicamentos son nuevos, cuáles se mantienen y cuáles se retiran?
- ¿Hay curas, inyecciones o controles que hacer en casa? ¿Quién los hace?
- ¿Qué puede comer y qué actividad puede hacer?
- ¿Qué señales deben hacernos volver o llamar?
- ¿Hay citas de revisión ya programadas?
Si crees que en casa no vais a poder atenderle, dilo antes del alta. Los hospitales cuentan con trabajadoras y trabajadores sociales que pueden orientaros sobre recursos de apoyo.
El informe de alta
Es el documento más importante de estos días. Guárdalo junto a la tarjeta sanitaria y llévalo a cualquier consulta. Suele incluir el diagnóstico, lo que se hizo durante el ingreso, el tratamiento al alta y las recomendaciones.
Léelo con calma el primer día. Si algo no se entiende, apúntalo para preguntarlo en el centro de salud.
Pide cita en el centro de salud
En los primeros días después del alta, contacta con el centro de salud para que su médica o médico de familia y el equipo de enfermería conozcan el ingreso y revisen el tratamiento. En algunas comunidades autónomas el propio hospital avisa al centro de salud o existe una enfermera de enlace que hace el seguimiento; pregunta si es tu caso.
Si la persona no puede desplazarse, pregunta por la atención a domicilio.
Revisa la medicación con cuidado
Es el momento con más riesgo de confusiones. Pueden coincidir en casa las cajas del tratamiento anterior con las del nuevo.
- Haz una lista única con el tratamiento del informe de alta.
- Separa los medicamentos que se han retirado y no los mezcles con los que se toman.
- Si hay dudas entre lo que tomaba antes y lo que pone el informe, consulta en el centro de salud o en la farmacia antes de dar nada.
En la guía Medicación: cómo darla sin errores tienes más consejos para organizarla.
Prepara la casa
Tras un ingreso, es habitual que la persona camine peor o se canse más. Revisa el camino entre la cama, el baño y el sitio donde pasa el día, y aparta cualquier obstáculo. La guía Prevenir caídas en casa te ayuda a hacerlo.
Si necesita material como una cama articulada, una silla de ruedas, un andador o una grúa, pregunta en el centro de salud, en los servicios sociales de tu ayuntamiento o en entidades como Cruz Roja: en muchos lugares existen bancos de préstamo de ayudas técnicas.
Movimiento, comida y descanso
- Movimiento: salvo que se indique lo contrario, conviene que se levante y camine un poco cada día. Pasar mucho tiempo en la cama hace perder fuerza muy rápido.
- Comida y bebida: el apetito suele tardar en volver. Ofrece raciones pequeñas y frecuentes, y vigila que beba suficiente líquido.
- Descanso: es normal que duerma más. Pero si está mucho más adormilado o confuso que antes del ingreso, consúltalo.
Señales de alarma
Llama al centro de salud o, si es grave, al 112, si aparece:
- Fiebre, sobre todo si se acompaña de malestar.
- Dificultad para respirar.
- Confusión o somnolencia nuevas o que van a más.
- Una herida quirúrgica roja, caliente, con pus o que se abre.
- Dolor que no se controla con el tratamiento indicado.
- Que deje de comer o de beber.
Si va a necesitar ayuda a largo plazo
Si después del ingreso la persona ya no puede valerse como antes, puede ser el momento de solicitar la valoración de la situación de dependencia. Tienes los primeros pasos en la guía Cómo pedir la valoración de dependencia.